Las técnicas de investigación son instrumentos, no son un fin en sí mismas. En una investigación debemos saber qué potencial de extracción de información tiene cada técnica, qué utilidad ofrece y qué tipo de datos requiere. De esta manera, en función de unos objetivos decidiremos qué técnica deberemos emplear y qué datos son los adecuados para emplear esa técnica.